martes, 10 de febrero de 2015

EL NIPON VOCACIONAL



A pesar de mi glorioso pasado como piloto de competición, he de reconocer que con 1´95 y mas de 110 kilos de lorzas embutidas en Daineses a medida, cualquier parecido con el nipón medio es pura coincidencia. Sin embargo, estoy totalmente convencido de que en alguna parte dentro de mi, rodeado de kilos y kilos de sebo a modo de península por todas partes menos por una ( hay cosas que yo no toco) existe un pequeño japonés deseando tocar rodilla.

Como sino explicar que un Sr enfermero diplomado, casado, supuestamente serio y con  42 años mal llevados, se atreva a salir a rodar sobre una RR (viejo pero con principios) con su sandia cerebral de concurso insertada en un Arai replica de Doraemon al mas puro estilo japonés de los 90. 



Cualquier epidemiólogo lo achacaría sin dudarlo a una  enfermedad de transmisión sexual, ya que me contagie en la época en la que robaba tiempo de actividades mas placenteras, que se empeñaban en ocupar gran parte de la jornada y el baño de mis padres, para empollarme revistas de motos.

Y fue en una de esas revistas ( las de motociclismo) en las que allá por el 90 descubrí la forma de entender las motos que tienen, o al menos tenían, los nipones de mi edad en el articulo de  LA MOTO en el que se hablaba de la revista Bari Bari Machine.


 

¿.Decenas de japos sacándose fotos tocando rodilla, codo, en carretera, sobre  virguerías inalcanzables de 2 tiempos?

 No se como será el mi Valhala, pero  si le sumamos unas cuantas  escandinavas beodas capaces de comparar diferencias anatómicas entre razas, sin duda alguna  debería ser muy parecido a lo que mostraba aquella revista.



De aquel numero del mensual de motociclismo me podía haber quedado con lo razonable de motos del estilo de la Yamaha Diversión de su portada, de los consejos sobre fotografía de sus ultimas paginas o de que el futuro  inmediato de las motos estaba en las suspensiones alternativas.

 Pero las malas influencias son mas atractivas para el delincuente motorizado medio como yo. Y por supuesto,  lo que se marco a fuego en mi neurona dominante, fueron los cascos que llevaban esos chiflados de oriente cuyas monturas y tocados no tenían nada que ver con los orientales que conocía del único chino de que había en Gijón por aquella época y los tres julandrones de oriente de la cabalgata anual.


 

¿Dónde los vendían? ¿Cómo los decoraban? ¿ De donde sacaban los diseños?  ¿ Donde narices compraban las derivas aerodinámicas que lucían en sus cascos? ¿ Como narices hago para que un tía se deje tocar por mi? y  ¿ Como es que los japoneses tienen eso y lo mas moderno que tenemos nosotros es esto...


Como es lógico por aquellos tiempos el único contacto con el mundo japonés eran Oliver y Benji y el gran premio de Suzuka. No  existían tiendas de comics para raritos, ni internet, ni  vida sexual para enfermeros de ventitantos.

 Así que tras desfogarme durante años a base de otro tipo de revistas y cascos replica de pilotos del mundial, por fin, en 1998 cambiaron la centralita a pedales de mi barrio por una digital de por lo menos 0.000000001 Gs y  me conecte a algo llamado internet, que no sabia muy bien lo que era, pero que sin duda debería tener por lo menos a una o dos paginas porno seguro.


 

Sin embargo y para mi sorpresa y la de mi sexólogo, lo primero que escribí en AltaVista no fue "superorgiadeprivatecontetasgordas" sino

 " Bari Bari Machine"

Habían pasado muchos años, pero aquel ejemplar de LA MOTO seguía siendo, sorprendentemente, la revista mas vista de la casa a pesar de que solo una de sus páginas me  interesaba de verdad.

 Quería saber mas de esos chiflados, sus monos, sus motos, esa revista mas molona que el primera línea. y sobre todo: sus cascos con derivas aerodinámicas radicales.


 

Fueron años de búsqueda infructuosa de cascos y vaginas. No las encontraba por ninguna parte. Gracias al Elvis y al aironfix de colores, pude satisfacer parcialmente mis deseos de emular a mis pequeños y chiflados héroes del sol naciente. Incluso una belleza italiana con motor japonés de 250 me acerco un poquito a sus inalcanzables unicornios pintados de Rothmans.




Las deslizadera de titanio me permitieron sentirme un Yakuza delincuente de la carretera, siempre compre motos de 2 faros para poder taparle el izquierdo con dorsales a lo 8h de suzuka y cuando toque con el codo con una Metrakit heredera de las míticas NSR Mini, me seguí acercando a mi sueño de juventud.

Siempre me enorgullecí de mi Dainese destrozado por decenas de arrastrones aunque no fuese un RS-Taichí y el ir de punta en blanco, con una moto impecable y con todas las partes de su carenado instaladas fuese la moda imperante.


 
 
Todo cambió el día en que una paginita llamada YOUTUBE quedo paras siempre anclada en el primer puesto de mi barra de favoritos. Permitiéndome disfrutar de mis chiflados favoritos, ya no solo en la amarillenta pagina de una revista noventera,. sino con los protagonistas en movimiento con alucinantes videos de una época tan pasada como la forma de entender las motos que representan.



 
 

Siempre presentes en esos videos aparecían una y otra vez los deseados e inalcanzables difusores que gracias al creador del bucólico video superior supe que se llamaban

 " ツノ

Que en japo quiere decir cuernos (finos los chavales). Una vez conocido el nombre "chino" encontrarlos fue tan fácil como encontrar videos de transexuales embarazados amantes de la zoofilia coprofila.



 
Conseguirlos era ya solo una cuestión de pasta (mucha).

Aunque claro, ahora que por fin los tenia al alcance de mi master card, también había encontrado de lo "otro" tan deseado a principios de los 90.

Y claro, supongo que, como en todo, se creerá que, en el tema de cascos del marido, ella también tendrá  la ultima palabra.
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ilusa
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No sabe que realidad no esta casada con un ceutí, pseudo moro de origen Asturiano, sino con un verdadero y autentico.





QUEMADO NIPON
 
 




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